sábado, 28 de mayo de 2011

Etapa Albacete-Santa Ana.




Aquí está el perfil de la etapa de ida, la vuelta es inversa. Hay un cierto desnivel pero de muy poquitos metros, en concreto 20, por lo que se puede considerar llana. Es de dificultad principiante para ir cogiendo ritmo y atreverse con los carriles de tierra.

miércoles, 2 de marzo de 2011

El letureño Iván Martínez, primer líder del Circuito BTT de la Diputación



Nieves Giménez, actual campeona, estrenó la temporada con una victoria en Ontur 
02.03.11 - 00:43 - 
Transcurridos escasos segundos de las 9:30 de la mañana se daba la salida en Ontur a la primera prueba del Circuito de BTT organizado por la Diputación Provincial de Albacete. Casi seiscientos cincuenta corredores se daban cita en la primera prueba de las veintiocho que componen este Circuito.
La mañana, fría y ventosa, hacían presagiar una prueba de gran dureza, tanto por la orografía del recorrido como por las inclemencias meteorológicas. Así fue, un extenuante ritmo desde la salida obligó a que el pelotón se estirase desde los primeros compases, creando los primeros cortes en los que llamaba la atención la ausencia de algunos de los primeros corredores clasificados en la edición de 2010: Manuel Giménez, Ochoa Rubio y César Ruiz.
En cabeza la pugna por la victoria se disputaba entre Iván Martínez, el corredor que más en forma terminó en la edición pasada y Javier Gómez Carpena.
Por detrás Julio García, clasificado en segundo lugar en la edición del 2010, era el único corredor que podía aguantar en el 'grupeto' formado por Gabriel López, Isidro Cerrato y Eugenio Alfaro. Con esta distribución se llegó a la temida subida a los 'Cuchillos del Madroño'. Aquí el corredor del Cantero de Letur, Iván Martínez, volvió a imponer su ley destacándose ligeramente del aguerrido Gómez Carpena. Por detrás Gabriel López, del Bicis Manolín, haría lo propio en su grupo, llegando a meta en tercer lugar. Pasados cuatro minutos de la entrada de Iván haría su llegada en solitario Manuel Giménez, que terminó en séptimo lugar y que deja claro que aún está afinando de cara a alcanzar el estado de forma que lo ha hecho vencedor de las dos últimas ediciones del Circuito.


Victoria de Nieves Giménez
En la categoría femenina, grandísima carrera de Nieves Giménez, que demostró estar en un excelente estado de forma, yendo destacada desde el principio, lo que le llevó a distanciar a otra de las favoritas Isabel Merlos, que mantuvo una dura pugna con ésta y que al final tuvo que ceder ante el fuerte ritmo impuesto por la Caudetana.
En tercer lugar entró la corredora de Valdeganga Irene Plaza, que a pesar de no estar aún en su mejor estado de forma mantuvo el tipo, entrando a menos de quince minutos de la vencedora y demostrando que sigue siendo una firme aspirante para conseguir el triunfo final en al general femenina.
Destacar la buena organización del evento, desarrollado por el club 'Pa riba no puedo, pa bajo no sé', y del Ayuntamiento de Ontur, que contó con numeroso personal durante toda la prueba. Señalar también el buen ambiente, el numeroso público y la comida de hermandad final, que hizo que los participantes se fuesen con un buen sabor de boca de esta primera prueba.
Para la semana que viene, Tobarra será la localidad que acoja la segunda prueba del Circuito. Recordar que el año pasado fue el hellinero Isidro Cerrato el que se impuso en la misma.

lunes, 4 de octubre de 2010

Hushovd se lleva el sueño mundial de Óscar Freire proclamándose Campeón del Mundo.

El ciclismo español no pudo colgarse en las antípodas australianas la medalla de oro que habría alegrado una semana particulamente triste fuera de la carretera por el fantasma real del dopaje. Óscar Freire se quedó sin morder metal en la prueba en línea del Mundial de Ciclismo de Melbourne (Australia) y fue otro especialista de la velocidad, el noruego Thor Hushovd, quien se impuso en la meta y vestirá en 2011 el maillot arco iris que hasta ahora poseía el 'aussie' Cadel Evans.

Hushovd se impuso al sprint por delante del danés Matti Breschel y el australiano Allan Davis, premio de consolación para los anfitriones del Mundial, después de que Cadel Evans, el anterior campeón, abandonara. Tras ellos acabaron el italiano Filippo Pozzato, el belga Greg Van Avermaet y Óscar Freire, que finalmente fue sexto, el mejor español.

El noruego salió vencedor del puñado de favoritos en la llegada, en un final muy reñido con el danés Breschel. Corrió con mucha inteligencia, dejándose caer en el pelotón mientras los atacantes se desfondaban en las cuestas de un circuito de 262,7 kilómetros, antes de dar un paso adelante y pelear por el triunfo final, que logró por poco más de un cuerpo de distancia.

"Es un sueño, impresionante, estoy sin palabras", reconocía el noruego, ganador en dos ediciones del maillot de la regularidad en el Tour de Francia (2005 y 2009) y una vez en la Vuelta a España (2006), después de cruzar la línea de meta, tras 6 horas, 21 minutos y 49 segundos sobre el sillín.

Así, no pudo ser y el ciclista de Torrelavega se quedó a unos metros de ser el único ciclista de la historia con cuatro Mundiales en su palmarés. Como se preveía por el perfil del circuito, la carrera se iba a resolver al sprint, con gran emoción hasta el final.

Despiste y sobreesfuerzo del equipo español

Después de 75 kilómetros en línea, el pelotón entró en el circuito, de 16 kilómetros, al que se iban a dar once vueltas. Una temprana escapada de Tamayo (Colombia), Rodríguez (Venezuela), Brammaier (Irlanda) y Kvachuk (Ucrania) animó la carrera y llegó a tener 23 minutos de ventaja, pero no asustó a los favoritos.
Apenas entrados en el circuito, italianos y belgas tomaron el mando del pelotón y rompieron la unidad. España se despistó y sólo pudo meter en ese primer grupo a Plaza, Barredo y Zubeldia.

Después de ir siempre atento a la cabeza en los compases iniciales, Óscar Freire se quedó cortado en la séptima vuelta, en lo que luego admitió que había sido un momento de relajación, y el equipo español tuvo que trabajar a fondo para reintegrarle en el gran grupo de cabeza, que incluía a todos los favoritos. Pero el esfuerzo pasó luego factura al tricampeón mundial.

Ahí fue donde los belgas tomaron el relevo para apretar aún más la carrera. Leukemans y Gilbert volvieron a romper la carrera y formaron una nueva cabeza de carrera junto a Pozzato, Evans -atento ante cualquier movimiento-, Kolobnev y Terpstra.

En la última vuelta el belga Philippe Gilbert se lanzó en solitario con renovada fuerza y llegó a acumular en la subida inicial una ventaja de 22 segundos, que no pudo mantener en el siguiente repecho del exigente recorrido. Evans hizo un intento de fuga que el grupo anuló de inmediato.

El ruso Pavel Brutt y el esloveno Janez Brajkovic protagonizaron nuevos arranques, también fallidos, y un nutrido grupo de 40 corredores enfiló de forma conjunta los 700 metros de recta de meta, ligeramente en subida. En los metros finales Hushovd no encontró oposición y cruzó la línea de llegada el primero con claridad. "He aprovechado una ocasión que quizá no vuelva a tener nunca más", dijo el noruego tras su victoria.

Freire llegó en el grupo de cabeza pero no tuvo opción alguna de ganar, escaso de fuerzas en las dos últimas vueltas, reconoció luego. Sólo acabó la prueba otro español, Haimar Zubeldia, a 5:11 en el puesto 39.

lunes, 27 de septiembre de 2010

26/09 - Por el campo a Chinchilla.

En la mañana de ayer tuvo lugar una nueva Aventura de los Fuggini, algo diezmados por la ausencia del auténtico timón de este barco que es Fito; a pesar de su ausencia por fiebre, nos atrevimos a pedalear con la mirada puesta en la población que íbamos a visitar (Chinchilla de Montearagón), madrugando un poquito menos que de costumbre.

Los primeros compases de la ruta se desarrollaron por la Carretera de Murcia, un poco encogidos por dos motivos, la fría mañana para nuestro uniforme (aún de verano) y la incontable cantidad de motocicletas de gran cilindrada que a esas horas circulaban a escasos metros de nosotros y que partían hacia Hellín para participar en un encuentro motero que abre las fiestas de la localidad del tambor. Más tranquilos tomamos la carretera del Parador y a pocos metros el camino (Cordel de Chinchilla) que nos llevaría hasta la población limítrofe. Este tramo nos abre una maravillosa vista hacia lo que en otro tiempo debió ser una amplia laguna, tierra fértil, muy húmeda, que recoge las aguas procedentes de los Altos de Chinchilla y la Sierra de Peñas (antesala de los sistemas PreBéticos). No es de extrañar que a pocos kilómetros se encuentre parajes como el Barranco de Escartana o el Pozo de la Peña, el Abrevadero de La Losilla y el Puente en la calzada romana Carthago Nova-Complutum.

El camino se empieza a poner dificil, está un poco pesado debido a las intensas lluvias de los últimos días y para mayor dificultad el agua ha arrastrado sedimentos y rocas hasta los márgenes del sendero, comenzamos a castigar al cuerpo acelerando la marcha con la alegría que nos regala la compañía de conejos, liebres, perdices, torcaces, ... y otras especies cinegéticas que abundan en esta zona. Ya con el Castillo de Chinchilla muy cerca ascendemos por un pista asfaltada primero y un camino seco después hasta la Cantera y desde allí nos lanzamos cuesta abajo hasta el Puente por donde pasa la línea de ferrocarril, lugar que guarda un hermoso encanto para la fotografía y para el almuerzo pues es precisamente aquí el sitio en el que decidimos detenernos para el cortar una tripa de chorizo y otra de salchichón con afilada navaja albaceteña (que no falte nunca en el campo, por lo que pueda pasar; usted ya me entiende).

La vuelta se hace muy rápida, es todo un descenso con buen firme si se opta (como  hicimos nosotros) por seguir pegado a la autovía por un pista de asfalto y grava hasta el puente del Parador. Además la animada conversación sobre trabajo que mantenemos en esta parte del recorrido los Fuggini hace que estemos en Albacete en un abrir y cerrar de ojos. Llegamos a la ciudad con un total de casi 40 kilómetros recorridos y la sensación de haber disfrutado de una soleada mañana de bici y campo, rematada con una Mahou fresquita en casa de José Luis (gracias también a Elena por el jamoncete y el recibimiento).

viernes, 24 de septiembre de 2010

Este próximo domingo, a Chinchilla.

Al principio del periodo Neolítico, Chinchilla de Monte-Aragón debió ser muy pronto poblada. Una zona alta en una llanura empantanada por los ríos que bajan del sur, mucha agua y mucha caza. Sí sabemos que los íberos la conocían como Monte Arrago (Monte de Esparto), pues era una zona de grandes espartizales, materia prima junto al barro para la fabricación de objetos. En época posterior llevó el nombre de Cincilia, voz celta que significa "ciudad de muros cortos"; también recibió el nombre de Teichea (vocablo griego de igual significado) y los de Saltigis (que proviene del latín saltus que significa salto, ya que Chinchilla es como un salto sobre la llanura manchega), Saltici, Cinxella, Suintila, Sintila, etc. Algunos autores afirman que estos nombres derivan de los reyes Suintila o Chintila, a uno de los cuales debió Chinchilla su repoblación.

La tradición, sin embargo, atribuye la fundación de Chinchilla a Hércules, sobre el siglo VII antes de Cristo, que puso las primeras piedras sobre el lugar. Resulta del todo incuestionable su origen remoto como demuestran diversos yacimientos arqueológicos de la zona, como los encontrados de la Vía Augusta (época romana), que delatan que fue un importante cruce de caminos.

En época musulmana, siglo VIII, hay ya referencias históricas de Chinchilla, pero es hacia el 928, bajo el califato cordobés, cuando adquiere notoriedad. Recibió el nombre de Ghenghalet y figuró entre las poblaciones más importantes del Reino de Murcia. También bajo el mismo dominio se llamó Yinyalá o también Sintinyala.

Las tropas de Alfonso X, coaligadas con la Orden de Calatrava y los ejércitos de Jaime I de Aragón al frente de D. Pelayo Pérez Correa comendador de la Orden de Santiago, la conquistaron a los árabes, en 1242.
Castillo de Chinchilla de Monte-Aragón.
 
En el siglo XIV formó parte del marquesado de Villena. Juan II (padre de Enrique IV e Isabel la Católica) la incorporó a la Corona de Castilla. Durante este reinado el infante Enrique de Aragón maestre de la Orden de Santiago intenta apoderarse del Señorío de Villena, apenas lo consigue durante un año, ya que Chinchilla opone una dura resistencia y por esta fidelidad a la monarquía castellana la villa recibe en 1422 el título de Ciudad, siendo la capital de la Mancha de Aragón. Ésta es entregada como dote por Juan II a su hermana doña Catalina, esposa del Infante Don Enrique.

De los conflictos entre la Corona y los Infantes de Aragón, aliados con el Rey de Navarra, surge un nuevo poder: el de Diego López de Pacheco, que llegará a ser favorito de Enrique IV y marqués de Villena. Él recompone la unidad territorial del Marquesado bajo su dominio, y en el siglo XV sus habitantes quedaron divididos ideológicamente: unos se mostraron partidarios de la reina Isabel y otros a favor de Juana la Beltraneja y de don Diego López de Pacheco, marques de Villena. Su poder dura hasta la guerra entre los partidarios de ambos. Derrotados los segundos, Chinchilla se incorporó a Castilla el 1 de marzo de 1480.

A raíz de estos hechos los Reyes Católicos juran los Privilegios de esta Ciudad sobre la Cruz de Roca (museo parroquial), en agosto de 1488 otorgándoles los títulos de Noble y Muy Leal, que hoy en día todavía perduran (lo podemos leer en su escudo).
Tras estos hechos y durante el reinado de los Reyes Católicos, Chinchilla sufre una decadencia en favor de su antigua aldea, Albacete (con mayor protagonismo político y económico), ya que esta última disfrutaba de la comodidad del llano. Los chinchillanos llegaron a quejarse a su rey Felipe II, al cual le dirigieron una carta que transcribía así: "Esta Ciudad tenía buenos y grandes términos, donde venían y vienen a herbajar los de tierra de Huete. Su Majestad se los dio a la villa de Albacete por no se qué relación siniestra que ellos hicieron, de manera que los ha perdido quien los había ganado y defendido con su propia sangre, y los tiene quien con falsas relaciones los procuró".

Situada en un enclave fortificado y estratégico, fue escenario de numerosas acciones en 1707, durante el conflicto internacional de la Guerra de Sucesión Española; las tropas del archiduque Carlos se apoderaron de Chinchilla. Durante la Guerra de la Independencia se adueñaron de su castillo las tropas francesas, las cuales volaron el Torreón del Homenaje.

Después de esta dominación, y bajo mandato de Fernando VII adquirió el título de Fidelísima siendo la capital de la efímera provincia de Chinchilla (Trienio liberal de 1820) y recobrando el protagonismo de Ciudad hasta el 1823. Pero la represión absolutista de Fernando VII acaba con este breve paréntesis liberal. Al final, en 1833 la capitalidad recae sobre Albacete con la división de Javier de Burgos. Sin embargo, y en las Guerras Carlistas, aún siendo capital Albacete varias instituciones como la Diputación se resguardaron en el cobijo de los muros de Chinchilla de Monte-Aragón.

La ciudad

El centro de la ciudad es la Plaza de La Mancha en la que se encuentra el Ayuntamiento, construido entre el siglo XVI y el siglo XVIII presidido por el busto de Carlos III, la Iglesia Arciprestal Santa María del Salvador, edificada entre el siglo XV y el siglo XVI y la Torre del Reloj.

El Himno de Chinchilla fue compuesto por el maestro Moisés Davia en el año 1.959