Los tres miembros comenzamos la ruta quedando desde la capital a una hora tempranera con la ilusión de realizar una carrera interesante. Desde el comienzo el aire en contra nos ayudó a enfrentarnos a lo que en poco tiempo íbamos a desarrollar: un ritmo un tanto ramplón que con los continuos cambios de rasante iban a hacer mella en José Luis, nuestro nuevo compañero.
Comenzamos hablando de las sensaciones que nos producía ir los tres juntos y de las vacaciones de verano de cada uno de nosotros mientras pasábamos por la localidad de Tinajeros donde el mal tiempo y los cicloturistas empezaban a aparecer en nuestro camino.
Las nubes se observaban a lo lejos encima de la localidad de Valdeganga cuando el ritmo se hacía más cansino. A falta de 5 kilómetros de dicha localidad descendemos con la ilusión de encontrar un punto donde parar a almorzar y echar las típicas carcajadas de la ruta.
A llegar a Valdeganga, el "líder" del equipo, Rubén, nos guía a un bello paraje al lado de la plaza de toros donde nos explica la utilización de esta zona para la celebración de cumpleaños infantiles. Allí nos instalamos para disfrutar de un sabroso almuerzo con unas vistas preciosas incluyendo el río, la ribera, y las huertas aledañas al entorno Valdeanguero.
Acompañado de un café cortado calentito (que nos devuelve a la vida), nos proponemos la marcha de regreso a Albacete con las ganas puestas en los pocos repechos que existen en la ruta y con la "espinita" de nuestro líder en subir de manera cómoda y a un ritmo muy competitivo bromeado por el resto de nosotros apodado el escalador "Xavi Tondo".
El ritmo se ve incrementado por la ganas de José Luis en cada bajada y se nos pasa volando hasta de nuevo la localidad de Tinajeros con un tiempo más cálido y una temperatura más suave.
Allí comienza la "odisea" de José Luis que le empiezan a hacer mella los kilómetros en las piernas. Nuestro "jefe" incrementa el ritmo considerablemente en la famosa subida de Tinajeros donde lo perdemos de vista y no veremos hasta pasados varios kilómetros. Así nos enganchamos con él, que poderosamente fuerte nos espera y nos ayuda poniéndole ritmo a la marcha hasta el cruce con la carretera de Ayora, donde se puede observar Albacete a lo lejos bañado por el sol y su último día de Feria 2010. Llegamos por el carril bici a Albacete y nos despedimos pensando en la próxima salida y la puesta a punto en la época que empieza siempre en esta ciudad después de la Feria.
Satisfechos por el goce de la ruta nos despedimos hasta la próxima salida.
GRAN CRÓNICA. Me he reído bastante, cosas de Tondo, ... je,je ... Yo lo he pasado muy bien; lo mejor de este club, es sin duda sus integrantes, sobre todo, buenas personas.
ResponderEliminarDecir que Jose Luis ha estado magnífico, primer día y se ha tragado 50 y pico kilómetros sin protestar, sin quejarse ni poner objeciones a nada (es un campeón), y además ha terminado muy bien (también se ha pagado los cafés).
Y de tí, que decir ya; que eres un genio para todo lo que te propones, que eres el verdadero motor de esto y que te quiero y te aprecio un montón PÁAAJARO. Gracias por el Queso al Romero que me ha servido para completar el recorrido con fuerzas. Y vivan las navajetas de Albacete !!!
¡Madre mía! Qué peazo de crónica, menudo relato, se me ha puesto el vello de punta! La verdad es que leyendo esto hasta a mí me dan ganas de acompañaros. ¿Podéis llevarme detrás en una sillita como a los niños? De verdad, me encanta este grupo tan majete que habéis creado, yo seguiré apoyándoos preparando el avituallamiento mochilero. ¡Arriba los fuggini!
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